Estar en redes, ¿me conviene?


Este eje explora la relación entre los emprendimientos y las redes sociales desde dos realidades opuestas: quienes han decidido mantenerse fuera del entorno digital y quienes han apostado por la presencia en plataformas sociales. A través de testimonios directos, se analizan los miedos, creencias, aciertos y errores que rodean esta decisión, evidenciando que estar o no en redes no es solo una cuestión técnica, sino estratégica y emocional.

Da clic en los siguientes enlaces y conoce los dos lados de la moneda:

Estar en redes sociales puede significar un punto de quiebre para algunos negocios. Para ciertos emprendimientos, la presencia digital abre puertas a nuevos públicos, amplía el alcance de sus productos y permite construir una relación más cercana con los clientes. En estos casos, las redes se convierten en una vitrina activa, en constante movimiento, capaz de potenciar lo que antes solo se mostraba de forma local.

Sin embargo, no todos los negocios experimentan el mismo impacto. Existen emprendimientos cuya dinámica, público o modelo de trabajo no exige una presencia constante en plataformas digitales. Para ellos, estar en redes no representa necesariamente un cambio significativo, ni positivo ni negativo, sino simplemente una herramienta más que puede resultar prescindible si no responde a una necesidad real.

La diferencia no está en la plataforma, sino en la persona que la utiliza y en el tipo de negocio que lidera. Factores como el tiempo disponible, los recursos, el conocimiento digital y la visión a largo plazo influyen directamente en los resultados. Mientras algunos emprendedores ven en las redes una oportunidad de crecimiento, otros priorizan la estabilidad, la atención personalizada o el boca a boca como principal motor de su emprendimiento.

Pensar en estar o no en redes sociales también implica proyectarse hacia el futuro. Las decisiones digitales no siempre buscan resultados inmediatos, sino coherencia con los objetivos del negocio. Para algunos, el crecimiento implica visibilidad y expansión; para otros, mantenerse fieles a su esencia y a su ritmo es la mejor estrategia. En ese equilibrio, las redes dejan de ser una obligación y pasan a ser una elección.

Si decides estar en redes sociales y quieres entender por dónde empezar, te invitamos a continuar en el siguiente punto: