Antes de crear contenido, elegir una plataforma o pensar en métricas, existe una base que sostiene toda presencia digital: la identidad. Entender quién es un negocio, qué lo motiva y qué lo diferencia resulta fundamental para comunicar con coherencia. Sin una esencia clara, las redes sociales pueden convertirse en un espacio de mensajes dispersos, sin dirección ni propósito.


La identidad no se construye únicamente desde lo visual o lo estético, sino desde las decisiones, los valores y la historia que hay detrás de cada emprendimiento. Es la forma en la que una marca se reconoce a sí misma y decide cómo quiere ser percibida por los demás. En este proceso, el emprendedor juega un rol central, ya que su visión personal suele marcar el tono y el carácter del negocio.
Este apartado invita a detenerse antes de publicar y reflexionar sobre el “por qué” y el “para qué” de la comunicación digital. Más allá de las tendencias y la presión por estar presentes, comprender la propia esencia permite crear contenidos auténticos, alineados con el propósito del negocio y con una relación más honesta con el público.
Para esto te invitamos a leer el siguiente testimonio, un negocio que ha decidido mostrar su esencia y visión a traves de las redes sociales.

Su trayectoria sigue creciendo y aprendiendo, si te interesa saber cual es el siguiente paso para transicionar a redes sociales, te invito a leer «Plataformas y contenidos»
